viernes, 14 de octubre de 2011

BACKSTAGE

video


¿Qué se puede hacer con una videocasetera que anda? En primer lugar, sacarle las baterías al control remoto, esperar quinientos años y venderla como antigüedad. Si se carece de paciencia para bajar tu serie favorita de la web, subtitularla y convertirla en DVD, es posible programarla para la hora y el canal donde la emiten y verla (mal) cuando se desee (en caso de no contar con el nuevo conversor digital, condición en la que me incluyo). Se la puede también abandonar subrepticiamente en la vereda, después de las 20 hs. para evitar multas, y volver a los diez minutos para descubrir que ya no está allí. (Lo mismo ocurriría con una silla rota) En mi caso sirvió para chequear unos cuantos polvorientos VHSs que ocupaban espacios preciosos bajo la biblioteca, entre los cuales descubrí algunos incunables. Como “La Jetée”, sugestivo film experimental de 1962, rodado por Chris Maker en ByN sobre fotografías fijas, inspirador de la más actual y popular “12 Monos”. O un encantador documental sobre “Finca Vigía”, la casa cubana en la que Ernest Hemingway vivió más tiempo que en ninguna otra, aquella de la que se jactaba que Rita Hayworth había nadado desnuda en su piscina.
    Y esto otro.
    Menos relevante, por cierto, pero de valor personal.
    El “detrás de cámaras” de “La Momia Inca”, omitido en la edición en DVD de “House of Horror” y emitido una (1) sola vez por Canal Infinito. Fue grabado por la misma videocasetera, en aquel entonces no tan vieja e igual de (d)eficiente. Hay una copia en YouTube. Para el que no quiera buscarla, acá está.

lunes, 3 de octubre de 2011

DAGO 2008







A veces se hace difícil explicar el oficio de uno. Cuando alguien fuera de las Ciencias de la Comunicación te pregunta qué hacés y le decís que, entre otras cosas, sos guionista de historieta, es mejor que no te lo vuelvas encontrar en tu vida. En cuanto te vea te estrechará una mano jubilosa preguntándote cómo andan tus dibujitos. Con lo que, con paciencia, deberás repetirle que sos guionista, no dibujante, sin asegurarte del todo que lo haya comprendido.
    Un nuevo problema surge cuando confieso que mis trabajos son publicados en Argentina en contadas ocaciones (causa por lo que tanto festejo cuando ocurre). Ahí percibís en sus ojos una sombra de duda, aunque prefieran no hacer comentarios. Su involuntario silogismo tiene como conclusión que sos un versero, o peor, un vagoneta.
    En un intento por explicarme, subo acá las “copertinas” de las tres publicaciones del comic book Dago en Italia durante 2008.
    “L’ amore e il patíbulo”, un drama de traiciones entre un verdugo y su hijo. “Il mostro a due teste”, la tragedia de dos siameses, uno en eterna competencia con el otro que vive en su cuerpo, a causa de un amor no correspondido y “La spia dell’ Imperatore”, cuando te cruces con una encantadora pelirroja que descansa en un convento de clausura tené cuidado, es una experta asesina espía de Carlos V, y su misión es matar a Dago.
    Qué lástima que no se editen en Argentina.
    Una lágrima y abrazo para todos.